¿Cómo Evitar que mi Gato se Coma las Plantas?

evitar que mi gato se coma las plantas

En muchas ocasiones, cuando empezamos en este mundo de las plantas lo hacemos acompañados de algún animal. Cuando esto ocurre siempre nos surgen muchas dudas: ¿Cómo hacemos para que no se coman nuestras plantas?¿Si una planta es tóxica qué pasa si se la comen?¿Cómo podemos saber si se ha comido una planta tóxica?

Para evitar riesgos en nuestros pequeños deberemos tomar ciertas precauciones y siempre es bueno saber qué hacer en caso de que tengamos alguna planta tóxica en casa.

¿A todos los animales les gusta comerse nuestras plantas?

-A todos no, de hecho, los perros suelen ser los que menos se interesan por las plantas, aunque aún así deberemos tomar ciertas medidas para evitar accidentes, ya que aunque no se las lleguen a comer pueden tirar la maceta, arrancar hojas con su boca, morder los tallos, escarbar en la tierra, etc. Por esto debemos enseñarles a que las plantas no se deben tocar, siempre desde el respeto y no con castigos.

-En el caso de las aves ya es más complicado. Ellas vuelan y no hay casi nada que les enseñe que no pueden comerse esas plantas: encima como son tan pequeñas aunque picoteen muy poquito de la planta tóxica el riesgo puede ser muy alto. Lo único que podemos hacer en este caso es poner plantas aptas que puedan romper en la zona donde se suelten, y evitar sacarlos a estirar las alas en las zonas donde tengamos nuestras plantas tóxicas. También podemos usar una vitrina o invernadero para evitar que se las coman.

-Pero sin duda, los mayores destroza plantas son los gatos. Antes de nada debemos saber que no todos los gatos se las van a comer o a jugar con ellas. Pero, ¿qué hacemos si juegan con ellas o se las comen?

¿Cómo evitar que mi gato se coma, muerda o dañe las plantas?

Lo primero que debemos saber es que a los gatos es complicado educarlos, y más con los típicos métodos del frusfrús de agua, gritos, golpes… Así lo gatos nunca van a aprender, solo nos van a coger rencor y miedo. Una de las cosas por las que los gatos suelen morder y romper las plantas es por una falta de enriquecimiento ambiental, es decir, por una falta de estímulos.

Los gatos suelen pasar mucho tiempo dormidos, pero el resto del día en el que están activos lo dedican a buscar comida o jugar. Si no les ofrecemos estímulos aptos para lleven a cabo estas conductas naturales en ellos, se dedicarán jugar, comer, etc. con lo primero que encuentren (en muchos casos nuestras queridas plantas). Además, tenemos que tener en cuenta que aunque los gatos son animales carnívoros estrictos, en época de muda o cuando se sienten mal del estómago se purgan comiendo plantas, por lo que deberemos tener en cuenta esto a la hora de tener plantas.

1. Tener plantas aptas para gatos

Lo mejor es tener aquellas especies que sí pueden comer para permitirles purgarse, como pueden ser la hierba gatera, catnip, cintas, valeriana… ubicando estas plantas en zonas de fácil acceso para ellos, y las plantas que no queramos que muerdan en zonas a las que no puedan acceder o sea de difícil acceso.

2. Proporcionar estímulos olfativos

Podemos ofrecerles plantas que a ellos les suponga un estímulo olfativo, ya que esto ayudará a enriquecer su ambiente. Hay gatos a los que no les afectan las mismas plantas, por lo que tendremos que buscar las que más les gusten. Algunas de estas plantas son el olivo, catnip, valeriana, lavanda, matatabi, papiro, nepeta caataria… Además podemos ponerlas de vez en cuando en diferentes zonas de la casa, esto hará que se dediquen a buscar estos olores y se olviden un poco del resto de plantas menos aptas para ellos.

3. Colocar estímulos físicos

También debemos ofrecerles estímulo físicos para que ellos se muevan. Los gatos son animales muy activos y con un instinto de caza muy profundo, por ello las plantas con tallos largos que se mueven con facilidad les gustan tanto, por que se dedican a cazarlas. Para evitar esto podemos ofrecerles diversas formas para que jueguen y se muevan, como con rascadores, poniendo baldas a diferentes alturas, añadiendo césped artificial, escondiendo premios por la casa, colocando juguetes en el suelo y en zonas en las que cuelguen, etc. ¡Hay cientos de posibilidades!

4. Olores que disgusten a tu gato

Otra manera de evitar que se acerquen a nuestras plantas es poner estímulos olfativos que no les gusten en la planta, como añadiendo los posos del café en el sustrato (siempre secos) los cuales además nos servirá como abono. También podemos colocar alguna cáscara de cítrico o cuencos con vinagre alrededor de nuestras plantas.

5. Plantas lejos de su alcance

Pero sin duda, para cualquier animal, lo mejor es evitar que tengan acceso a las plantas tóxicas. Esto lo podemos hacer poniéndolas en un lugar alto y sin accesos por los que puedan saltar. También podemos poner cúpulas en las plantas, colocar invernaderos pequeños o grandes, o vitrinas. ¡Además estas vitrinas, invernaderos y cúpulas nos ayudaran a aumentar la humedad ambiental! Este método es el más seguro de todos y el que siempre va a funcionar.

¿Cómo sabemos si se ha comido una planta tóxica?

El principal signo visible es que sacará espuma por la boca. También puede caminar de forma extraña, mostrar ataxia, pupilas de diferente tamaño, sangrado nasal, bucal o gástrico, etc.

Cuando veamos estos síntomas debemos correr urgentemente a un veterinario, ya que nuestro gato podría morir en poco tiempo o tener secuelas graves. En el veterinario le trataran con una medicación que, una vez inyectada, eliminara las toxinas que haya podido ingerir. Aún así es bueno saber qué planta ha comido por si acaso.

En nuestra web clasificamos las plantas en tóxicas o pet friendly. Si tenéis dudas sobre alguna podéis hacer click en estos botones y os llevarán directamente a nuestras listas de plantas aptas o no aptas para mascotas.

Este articulo ha sido creado en parte gracias a la información que comparten @enabrilhojasmil y @eldivandelgato, ¡dos cuentas super recomendables!

Últimas Plantas Publicadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.